Murphy

 

 

“Perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen” -dijo el Maestro. “No sabemos lo que hacemos, pero lo haremos igual” -dijeron los discípulos.

Ley de Murphy, de Manuel Pastrana Lozano

 

 

“Si algo puede salir mal, saldrá mal”. Esa es la profecía autocumplida que ha sido la guía de todos mis actos. Desde luego, como si fuese su títere, ese viejo tirano apellidado Murphy ha manejado siempre los hilos de mi vida, a su completo antojo.

 

Sí, me arrepiento de haberme quedado soltero, pero claro: me horrorizaba la idea de que Gladys me pudiese dejar plantado en el mismísmo altar. Mi pobre corazón no lo hubiese resistido. Tampoco me atreví  a presentarme a la primera prueba de la oposición a inspector de Hacienda, a pesar de las interminables horas de estudio y de  las noches en vela. En este caso, la culpa la tuvo mi miedo al fracaso, sin importarme el elevado precio que estaba pagando a cambio de mi tranquilidad. Y así infinidad de decisiones que no he tomado, lastrado por el sempiterno “¿y si hay algo que sale mal...?”

 

Pero un día reuní las pocas fuerzas que me quedaban para plantarle cara al cruel destino. Sí, me conjuré para demostrarme a mí mismo que aquella creencia era absurda, del todo irracional. Así que cogí una tostada de pan y la unté de mantequilla. La arrojé al suelo cien veces seguidas, y las cien veces cayó del lado sin untar.

 

Exhibiendo una sonrisa salvaje, sabedor de que mi suerte había cambiado, corrí hasta la administración de lotería más cercana. Seguro de que no podia fracasar, aposté todos mis ahorros a un centenar de números distintos. Obviamente, quedé arruinado.

 

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Comentarios

Puri
hace 3 años

No se puede tentar a la ley de Murphy y tu protagonista lo hizo y los resultados a la vista están.
Un abrazo Beri

Flor
hace 3 años

Hola Beri , al fin y al cabo seguía igual , eso si sin un euro , pero gafe seguía , eso es que el nació con la mala suerte , muy buen micro , la verdad es que me había hecho ilusiones de que su vida había cambiado a mejor , pero veo que me equivoqué ,jajaajajaja saludos de flor.

Macondo
hace 3 años

Después de eso, lo de reintentarlo con Gladys ni nombrarlo.
Buen micro.
Un saludo.

Javier Sánchez
hace 3 años

¡Hola, Beri!
¡Muy bueno tu micro! Mira que tentar demasiado a Murphy tiene sus riesgos, ¡ja, ja! El pobre hombre no va a salir de su mal fario nunca más. Un saludo desde la Buhardilla de Tristán.

Idalia Harolina
hace 3 años

Hola Beri, no digo yo que a alguien que basa su vida en el miedo y se apoya en viejas supersticiones legendarias, no le salgan bien las cosas, ya que nunca piensa en que le salgan bien, ja, ja.

Un micro muy jocoso que muestra el infortunio de un desdichado cabalístico.

Que pases bien todos estos días venideros.

María Pilar
hace 3 años

Muy buena historia. Al final me has sacado una sonrisa y no es por la triste desdicha del protagonista, es el tono tan ameno que le has dado a la historia.

Ángel
hace 3 años

Hola, Beri, seguro que si se cae sin querer la tostada el suelo terminá manchado de mermelada y mantequilla. Divertido micro.
Un saludo.

Raquel Peña
hace 3 años

Una suerte de perros, dijeran aquí. Que triste final. El peor de los males no creer en ti mismo.

Gabiliante.blogspot.com
hace 3 años

La ley de Murphy perjudica seriamente a la salud económica de los ciudadanos.
Has creado un texto que de algún modo nos transporta a mundo irreal que abarca poco más que la mente del protagonista.
Saludoss

Ulises Castellano Orihuela
hace 3 años

¡Hola Beri! Supongo que en esta historia no es consuelo decir "al menos lo intentó" jajajaja. ¡Buen micro! Saludos